El vuelo más corto del mundo
Por: Jorge Emilio Alba Oliveros
Punta de Maisí es uno de los lugares más intrincados y de difícil acceso en todo el archipiélago cubano; sin embargo, sus pobladores tienen el excepcional privilegio de contar con un servicio aéreo que los enlaza con la Ciudad Primada. La travesía se realiza tres veces por semana y está registrada como la ruta de pasajeros más corta en toda la historia de la aeronáutica civil universal.
“Con este vuelo los maisienses contamos con una vía más para trasladarnos hacia Baracoa porque todo lo tenemos allá, sobre todo los servicios hospitalarios que es la razón por la que más viajamos, y el avión es la única vía directa”, asegura la viajera Delvis Matos Paumier en el momento en que aborda el AN-2.

El Faro visto desde el AN-2
El trayecto, que se realiza en solo quince minutos, abarca más de setenta kilómetros que por carretera exigen de seis a siete horas de viaje y expone a los pasajeros a constantes riesgos por la accidentada geografía que atraviesa el vial intramontano.
Magalis Gámez, trabajadora y fundadora del Aeropuerto Alfredo Noa Díaz, de Punta de Maisí, cuenta una de las tantas historias que recoge en su memoria sobre el vuelo: “Recuerdo a una señora que estaba de parto aquí. Ese día viajaba la avioneta y en cuanto llegó rápidamente la mandamos para Baracoa, pero no dio tiempo, dio a luz en el mismo avión poco antes de aterrizar”.
Viajar en este vuelo es una impresionante experiencia. Desde el aire se divisan con nitidez las gigantes terrazas marinas que tan bien describió el geólogo y antropólogo cubano Antonio Núñez Jiménez. Esas formaciones, que una vez pertenecieron al azul Atlántico, hoy cubren una amplia extensión que va desde suelos rocosos y semidesérticos hasta cimas cubiertas por una exuberante vegetación en la que predominan plantaciones de café.
“El mayor reto en esta ruta aérea es el viento -asegura el piloto Jerónimo Miguel Junco-, porque estamos cerca del Paso de los Vientos y la intensidad es un poquito fuerte aunque no es un obstáculo para el vuelo. Esta es una zona en la que llueve muy pocas veces al año y normalmente el tiempo se mantiene en buenas condiciones”.

Pasajeros se alistan para el vuelo
A pocos meses del triunfo revolucionario el compañero Fidel visitó Punta de Maisí para asistir a la despedida del duelo de los combatientes que cayeron en Punta de Silencio, enfrentando a mercenarios infiltrados en suelo cubano. Para entonces el viaje por vía aérea hacia el lugar estaba paralizado pues la ruta solo era cubierta esporádicamente por un avión particular. Es entonces cuando el Comandante hace oficial este vuelo y deja reinaugurado un nuevo itinerario para los viajes.
Desde el 10 de julio de 1970 solo afectaron el servicio las limitaciones impuestas por el Período Especial, cuando el país apenas recibía piezas de repuesto y combustible. Inmediatamente que la economía empezó a recuperarse y se reanimó el sector aéreo se priorizó este viaje, el cual es subsidiado casi en su totalidad por el Estado Cubano.
“Este vuelo es importante -dice Vladimir Rodríguez, copiloto del AN-2-, porque el acceso desde Baracoa a Maisí es difícil por carretera. Desde el punto de vista social es significativo para que los ciudadanos de este pequeño poblado puedan resolver su situación de transporte. Pero hay que estar claros de que nunca va a ser costeable este vuelo con el precio que tiene el boleto -20 pesos en moneda nacional-, y eso demuestra lo bondadoso y humano que es nuestro sistema social”.