En una de las laderas del río Duaba, en Baracoa emerge un lugar que atrae por la magia de sus bellezas naturales y que por estos días de verano se impone como una tentadora opción recreativa: la base de campismo El Yunque.
En una de las laderas del río Duaba, justo donde nace El Yunque, la elevación más alta de todo el macizo montañoso Cuchillas del Toa en Baracoa, existe desde 1983 una base de campismo popular, instalación que se ha convertido en el bregar de los años en la mejor opción recreativa de nativos y foráneos, sobre todo para aquellos que le gusta combinar la virginidad de la naturaleza con el confort y el buen servicio.
Desde sus inicios el campismo El Yunque, instalación que honra con el nombre a su más cercano vecino, dispone de decenas de cabañas y varias casas de campaña, antes, construidas de guano y madera, hoy de hormigón, marquetería de aluminio y cristal con capacidad para 84 clientes.
La entidad cuenta con una pista de baile, servicios de cafetería, amplias áreas de juego y monta de caballos, ofertas que se han ido perfeccionando mediante un amplio programa de inversiones que rebasa los 140 mil pesos y 40 mil en CUC (pesos convertibles), destinados a la remodelación casi total del inmueble.
Además de la belleza de las edificaciones que sobresalen entre los cocoteros, este sitio es bendecido por la naturaleza, por contar con las aguas del segundo río más caudaloso del territorio, El Duaba, (superado solo por el Río Toa) opción ideal para aplacar el calor en un verano que se empeña en ser el más caliente de los últimos años.
Para la actual etapa las ofertas gastronómicas son mucho mayores, y se incluyó una nueva modalidad, el consumo al pedido, servicio que le permite a los campistas optar 24 horas antes por un menú variado y a su gusto, en dependencia de la disponibilidad de productos existentes en almacén.
También como novedad se introduce la oferta de entradas por solo cinco pesos en moneda nacional a quienes deseen visitar la entidad sin ser huéspedes, para que sean más las personas que puedan disfrutar de sus servicios de juegos, variedades culturales y deportivas y consumo de cafeterías.
Entre los proyectos de inversión aún sin concluir se pretende en un futuro inmediato traspolar los servicios a otras áreas aledañas, construyendo un ranchón en el Charco de La Piña, sitio ubicado a varios metros de la entidad y en el mismo río Duaba, y culminar el restauran que ofertará variados platos criollos en la doble moneda.
Los campistas tienen además la opción de hacer excursiones a la cascada o a la cima del Yunque, donde por medio de guías especializados pueden conocer uno de los sitios más pintorescos y de mayor biodiversidad y endemismo de toda el área protegida del Parque Nacional Alejandro de Humboldt, sitio declarado por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad.